De la distopia a la utopía de las especies
Todo concepto tiene su opuesto. La utopía humana, es posible.
Por: Fernando Ballesteros Valencia
Ahora que hemos caminado un largo trayecto; hemos leído, escrito y descrito las paginas blanquísimas, la historia de la memoria de la humanidad; registro detallado, histórico; la primera gran guerra, seguido de innumerables datos, documentos, archivos, memorables todos para el estudio, la reflexión y la acción; como resultado la primera, segunda guerra mundial. Le siguieron los acuerdos y firmas del primer gran orden mundial; se elevaron sendas estructuras estatales; se dio inicio al gran imperio moderno; oficinas multilaterales, estrategias de planeación global; todo concepto tiene su opuesto; de la guerra a la paz, del caos al nuevo orden mundial, de este, a la supremacía de los poderes. Sí, es necesario, recurrir a la metáfora existencial desde el deseo, con inteligencia; en lo posible, lo soñado, lo que puede ser, que se opone al caos, a la claudicación, a la derrota de la razón, que, por oposición, el cosmos, se opone al caos, un ejemplo universal que se ciñe a la razón y se concretiza en el reto del cambio; del se adapta o se extingue.
La humanidad pos pandemia, la sociedad del poder; la, sin el; la de la riqueza, la de pobreza, la de la libertad, versus la del confinamiento.
A la dominación del poder por la fuerza desde la guerra; económica, química, corporativa; se contrapone la rotura de las cadenas, la libertad; después del caos viene el orden, en tal orden, se caminó en la unipolaridad, el trecho, de la multipolaridad; guerra fría, guerras ideológicas, sociedad del conocimiento, sociedad del isomorfirmo comunicacional sistemático; devastación de antiquísimas civilizaciones, memoria histórica.
Importante saber y aprender de lo caminado; para no repetir los errores; quien desconoce la historia, puede equívocamente repetir sus desaciertos. Del error, al acierto y de este; la justificación del todo vale; de la razón, a la locura; de la sumisión, a la revolución; de la lógica del poder, a los sin poder, del sometimiento económico, a la supervivencia alimentaria, de la lógica del mercado de consumo; a arrasar con todo.
Del desbordamiento de la supra explotación de los recursos naturales, a la contra ofensiva de la natura biológica que se defiende; desde el todo es justificable, a un, lo injustificable e insostenible; del bien y del mal, de la luz a la oscuridad, de los derechos, a la tiranía del poder; de la supremacía de la maquina a la utopía; distocia en la utopía que emana; de la luz, el día, a la noche, del sueño a la pesadilla de la horrible noche. Todo concepto tiene lo opuesto.
Ahora, en el furor de la sociedad del conocimiento, del isomorfismo comunicacional, de la mass media de la nueva realidad virtual; el todo poder del gran hermano, que todo lo ve, todo lo escucha; la multiplicación comunicacional de la ecuación matemática de los códigos vinarios; de la mediatización del conocimiento, la nueva distopia; de la educación y la vida virtual izada en la cuarentena eterna de la caverna oscura la televisión, el computador, el dispositivo móvil; de la virtualización de la realidad, ya nada, nadie quiere ser, solo parecer. Se pretende renderizar la realidad, la del camino al Mundo feliz, de la cajita en la cueva de pantalla de coltan; se sustituye la realidad por las imágenes del consumo; el universo de las imágenes sobre la realidad, la utopía de los sueños se grafica con imágenes sobre la realidad de la cuarentena, ojos cubiertos, razón nublada, la externalidad está en la remota memoria de lo que ya no es creíble o descifrable, lo razonable; todo es verdad y todo es mentira, se predente, que no distinguimos, lo uno, de lo otro.
El mundo del caos, el del SARS, como está siendo; un cabo suelto de la natura, un mensaje amenazante de su defensa. El modus vivendi, debe cambiar, o debe ser cambiado, o debemos cambiar; la mano maestra de la inteligencia humana debe transformarlo todo, ¡es eso cierto ¡Transitamos por este corto corredor, la vida, para cambiarlo todo, ¡cual será el costo¡.
Un mundo, a imagen y semejanza del homo sapiens, o a imagen y semejanza del eje dominante; de la máquina de vapor, del mundillo dentro de un automóvil; al ambiente de un avión, a la búsqueda indescifrable del espacio, en los otros vehículos; los cohetes, las naves espaciales, las plataformas espaciales internacionales, ciudades espaciales, tal vez…
Sumas, multimillonarias se invierten; por demás; en la tierra millones de esclavos modernos, se devanan los sesos; una carrera fratricida por el tener; el consumir, el arrasar la piel de la tierra; se excavan sus entrañas; cientos de especies se exterminan; la raza humana ha demostrado su superioridad como especie dominante; el poder de crear, transformar, devastar, someter, controlar, dominar, depredar, manipular y condenar; el mundo imaginario de las maquinas, a cobrado vida, se volvió real. La dominación de la razón por el conocimiento aplicado al acumulador de dinero; la humanidad de lo real maravilloso de la utopía, esta siendo superada por la distopia; la degradación de la especie en su condición in-humana. Se ha materializado el hombre antropogeno.
De la vida, de la libertad, del horizonte de la tierra firme, del canto de los pájaros, de los valles, montañas del verde, de las cristalinas aguas, del azul profundo de los océanos, de la paz vista en el horizonte curvo de la faz de la tierra; TIERRA, AGUA, AIRE; a la muerte, el encierro perpetuo de la caja negra; la oscura realidad impuesta por el temor a la libertad de la cuarentena eterna del miedo; hay luz en el camino…
Un documento «Semana Primavera Verde Bogotá 2.020 2.030».
Por: Fernando Ballesteros Valencia
Periodista Comunicador Social
Pensador
Centro de investigaciones en Comunicaciones para Iberoamérica
fernandoballesterosv7@gmail.com
Clustertv.net PRENSA