CAMBIO DE MODELO
Salir del Odio, el Miedo, el Egoísmo
Un país, un estado, una región, un continente, el mundo
“La acción política crea identidades, no identitarias, un nosotros abierto e incluyente que reconoce y hable de igual a igual con el adversario” Jacques Rancière.
Con pena… sin gloria, la humanidad está llamada a reflexionar en el marco del primer siglo que nos antecedió, los hechos que marcaron profundamente su trayecto, posterior y que definió el modelo de lo que somos como sociedad. La tragedia de la primera y segunda guerra mundial, mostraron el horror al que el poder absolutista, le entrego como ejemplo a la humanidad, su resultado un orden, el mundo alrededor del éxito Comunidad Europea, un país, múltiples idiomas y culturas en convivencia y bien estar. Cien años después, sirven como punto central, mesa de trabajo a lo que hoy ha logrado la civilización humana. Mil novecientos veinte y treinta, se sumieron en el colapso del sistema, la crisis financiera y el rescate de la misma lo que ofreció a Europa y el mundo un cambio de modelo se podría decir balanceo las condiciones económicas a esa parte de Europa, sumida en el caos, dio equilibrio a la realidad social o sea a la gente, los ciudadanos en general, el viejo continente.
Ya en mil novecientos treinta, surgió la aparición de una ola, la totalitaria, haciendo de lo logrado, lo naciente, heredad como producto del caos y la emergente política, trayendo como consecuencia natural la erosión de la sociedad, el detrimento del patrimonio principal del estado nación, las sociedades y su razón de ser. El quiebre de los derechos civiles, la pauperización de las libertades, el rompimiento de los principios Constitucionales y el estado de derechos se van por tierra.
Las libertades liberales, dejar al multilateralismo concentrar el poder, son la enmascarada del patriotismo, del nacionalismo, solo los valores éticos, morales, pueden restaurar las enseñanzas de la conmemoración, el pasado noviembre se cumplió los cien años de las trágicas contiendas de la humanidad moderna de la oscuridad el caos, odio, miedo egoísmo.
Se le atañe a la primera guerra mundial, como causa, el nacionalismo, sin duda, hay muchas variables, asistían entonces, a un cambio de modelo, social, económico, político y cultural, otras treinta años de guerras civiles en Europa, la riqueza y la concentración de unos pocos, deja por fuera a miles, dando como consecuencia la segunda guerra mundial, nuevamente otro cambio de modelo, la búsqueda de la balanza en igual con profundos matices a ajustar.
El horizonte del estado nación, nos deja como enseñanza irrefutable, que es el único modelo desde el que el ciudadano tiene el control, quienes reconocen a sus líderes, quien les mandan, es visible, a quienes delega la administración del estado nación, bajo su dirección, el voto. En oposición al estado nación, esta los interés que sub yacen en los lideres, los administradores del estado, por si solos, no son malos, son los intereses a quien está representando, desdibujando el mandato del Constituyente primario, circunscribirse a los valores éticos y morales que demanda tal función, representar al pueblo, la voz de todos, la global..
Así mismo, los intereses orientados que suplantan los interés de la sociedad, equivalen a transnacionalizar la democracia, otro modelo, en este modelo el estado nación desaparece, el funcionario público se corresponde con otros intereses, intereses que pueden estar y son contrarios a las directrices propias del bien estar, de la sociedad, en oposición la concentración del poder, da origen al odio, el miedo, el egoísmo, desalojan los principios rectores de la democracia, el poder es su único amo y señor, somete a la sociedad a sus condiciones dominación total.
La enmascarada consiste en que no se debe confundir el nacionalismo, como una, contra unidad, el nacionalismo habla que podemos tener interés particulares, diferentes, pero, podemos respetarnos en las diferencias, la autodeterminación de los pueblos, es uno de sus símbolos totalizadores, que le definen. El estado nación, como eje central de la convivencia democrática, es lo que hemos heredado desde los inicios, a un pasando por el caos. El problema es lo que se está defendiendo en los modelos, el modelo probado y demostrado que funciona aun pasado por el fuego y la furia, o el segundo, está por verse.
Lo que está sobre la mesa de la existencia de la humanidad, es la soberanía de la defensa de los sectores sociales, que no es la enmascarada nacionalista, es la razón por sobre el poder totalitario. Es innegable que del segundo modelo, el por experimentar, ha enseñado que la cooperación internacional, sin unilateralismos puede ser buena, sin superponerse por encima de la soberanía nacional. La independencia de los pueblos.
Final mente, el nacionalismo popular, está en contra del nacionalismo del poder totalitario, en oposición la colectividad, el del emigrante, las sociedades de colores, la soberanía de otros pueblos. La enseñanza es la luz al final del camino, la paz social, la paz entre los pueblos en oposición a la confrontación y la guerra.
La encrucijada de la política expresa “Una guerra es la conciencia de la política por otros medios” La política de la defensa, es la conciencia política por otros.
Salir del odio, es la ventana, plantea Jacques Rancière la guerra entre identidades es la acción política, esa que heredamos del siglo anterior, un ejemplo del siglo que caminamos, la acción política incluyente y desde la sociedad civil. La acción política sostiene el filósofo, crea identidades, no, identitarias, crea un nosotros, abierto e incluyente, que reconoce y habla de igual a igual con el adversario.
En tal sentido se podría entender y se desprende que el proceso de aprendizaje, es la suma de los dos siglos, sumado, de ello depende el que subsistimos, como imperio, esta etapa de la existencia de la humanidad, como una sola colectividad, la global, repercute en la otra, crisis económica, crisis ambiental, el hambre, la pobreza, la exclusión. Asistimos a la globalización de las razas, en ello teoriza Rancière, los recursos del estado orientados a la guerra, son los jóvenes del país, nación, estado, llevados a la muerte de las generaciones del cambio, las transformaciones, las artes, la creación y la re significación el antes, el ahora, el futuro, la civilización sin relevo, sin cambios, sin correcciones, exterminio del modelo, el fin del imperio, Maya, Egipcio, Romano, el presente.
Redacción: Clustertv.net Prensa / Fernando Ballesteros periodista