Este año 2.026, nos invita a mirar en perspectiva el caminar desde 1.991, con el primer cubrimiento periodístico profesional, en el marco de la firma de la Constitución Política de Colombia, el acuerdo social; una patria, que se proyecta en grandes retos estructurales de cultura política, en donde 215 años en formación democrática, la más tenaz de las historias patria, de las Américas.

215 años, son parte de nuestra historia, no estamos condenados cien años de soledad.

Somos presente y futuro de vida…

Este año 2.026, nos invita a mirar en perspectiva el caminar desde 1.991, con  el primer cubrimiento periodístico profesional, en el marco de la firma de la Constitución Política de Colombia, el acuerdo social; una patria, que se proyecta  en grandes retos  estructurales de cultura política, en donde 215 años en formación democrática, la más tenaz  de las historias patria, de las Américas, le han acompañado; el ahora, sin duda tiene, una historia que se resume en todas las guerras del mundo, en un solo país, todos los   fenómenos, como el Guernica de Pablo Picasso que  refiere el costo trágico, de la historia de la humanidad; como la divina comedia sumida en la tragedia; fenómenos sociales, que condujeran al país, a un caos, el cual, ahora, estamos entendiendo; solo una palabra debe y define el caminar de la amada patria “Estado Social de Derechos”, es el resarcir, un ser y estar, milenario, como lo registra el periódico más antigua escrito “Chribiquete”,  en la magnitud de una verdad milenaria que se funda en los imperios, Inca, Maya, la espada que camina, es vida; ahora, emerge, surge como el ave fénix, por sobre  la mentira que siempre ha estado ante nuestros ojos, la democracia cooptada por mafias, que han socavado los derechos humanos de la familia, la mujer, la niñez, la juventud, la vejes, la cultura y su identidad, en un modelo social, en que la dignidad ha sido borrada del mapa.

Y es que, durante, en perspectiva ya caminamos cuatro décadas, treinta y cuatro años.

Desde el 23 de diciembre de 2.010, hace quince años se funda, como definición, y síntesis de este recorrido, lo que sería, la marca por definición, con la que habíamos nacido como cuerpo ideológico fundacional; ahí, desde la tribuna  donde miraríamos el periodismo, la comunicación social, como herramienta de retejido democrático, en las políticas públicas;  como ciencia humanística que se enmarca en la verdad, la objetividad, la imparcialidad,   el equilibrio informativo; palabras, cuyo fondo, sentido y definición  son cimientos  de la vida,   todo un reto, en un país, un mundo que esta siendo  conducido al miedo de la mentira.

Un país que se niega a seguir siendo tragedia, de la civilización presente, da cara a la verdad; porque el ahora, es momento de la vida.

Ayer, hoy y siempre, estos quince años, son el signo que define nuestro accionar humanista, y no cambiara; este esfuerzo de vida, cada segundo, minuto, hora, día, semana, mes, año, década; sumaran, como el péndulo de un reloj, que no se detiene, como el día le precede la noche; y que consigna en su vaivén, el día a día, de un ideal, la verdad, sobre la mentira, aun, a costa del espejismo del éxito.

Centro de Investigaciones y Comunicaciones para Iberoamérica

Agenda Publica A.P.

Corresponsales de Paz