Colombia. Promueve un orden internacional basado en normas, principios éticos y la protección de la vida.

INSTRUMENTO INTERNACIONAL.

Colombia. Promueve un orden internacional basado en normas, principios éticos y la protección de la vida.

INSTRUMENTO INTERNACIONAL.

Este fenómeno se alimenta de la vulnerabilidad económica, la desinformación y la falta de protección jurídica, afectando principalmente a hombres en condiciones de especial riesgo.

RECHAZO A LA GUERRA POR ENCARGO

Tipificar delitos asociados al mercenarismo

El Estado colombiano reconoce que el uso de mercenarios no solo pone en peligro la vida de quienes son reclutados mediante engaños, sino que también socava la paz internacional y prolonga conflictos armados ajenos.

•             Sanción presidencial la ley que ratifica la Convención de la ONU contra el mercenarismo en Colombia.

•             El mercenarismo, una práctica que constituye como forma contemporánea de explotación humana.

Desde el marco del Estado Social de Derechos que se inscribe y proyecta la gestión  administrativa al servicio de los intereses generales y se desarrolla con base en los principios de igualdad, moralidad, eficacia, economía, celeridad, imparcialidad y publicidad, que es el acceso a la información y la divulgación de las diferentes instancias del estado, las políticas públicas en diferentes sectores en beneficio de los asuntos de la entidad, exaltamos la sanción presidencial de la ley que ratifica la Convención de la ONU contra el    mercenarismo en Colombia, es un paso crucial para el país en la lucha contra esta práctica, que vulnera los derechos de los colombianos,  que dejando su nación, son objeto de la trata humana, la explotación.                                                                                                                                                    La ley, aprobada por la Cámara de Representantes con noventa y dos votos a favor, busca tipificar delitos asociados al mercenarismo y fortalecer la cooperación judicial entre los Estados. Además, ratifica la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, adoptada por las Naciones Unidas en 1.989. Esta medida es parte de la postura del Gobierno del presidente Gustavo Petro de rechazar la guerra por encargo y la comercialización de la violencia, promoviendo un orden internacional basado en normas y principios éticos. La ratificación de esta Convención consolida la postura de Colombia como una nación que defiende la dignidad humana yel respeto al Derecho Internacional.

Con 92 votos a favor, la Plenaria de la Cámara de Representantes aprobó en último debate el proyecto de ley presentado por la Cancillería y el Ministerio de Defensa Nacional en agosto de 2024, mediante el cual se adopta la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, tratado adoptado por las Naciones Unidas en 1.989.

Con esta aprobación, Colombia reafirma su rechazo categórico al mercenarismo, una práctica que constituye una forma contemporánea de explotación humana. Este fenómeno se alimenta de la vulnerabilidad económica, la desinformación y la falta de protección jurídica, afectando principalmente a hombres en condiciones de especial riesgo. El Estado colombiano reconoce que el uso de mercenarios no solo pone en peligro la vida de quienes son reclutados mediante engaños, sino que también socava la paz internacional y prolonga conflictos armados ajenos.

Para el Gobierno del presidente Gustavo Petro, la ratificación de este instrumento internacional es una prioridad, ya que permitirá tipificar delitos asociados al mercenarismo, fortalecer la cooperación judicial entre los Estados y reafirmar el compromiso del país con el respeto al Derecho Internacional, la legalidad y la solución pacífica de controversias. Colombia rechaza la guerra por encargo y la comercialización de la violencia, y se suma a los Estados que promueven un orden internacional basado en normas, principios éticos y la protección de la vida.

La ratificación de esta Convención consolida la postura de Colombia como una nación que defiende la dignidad humana, el respeto al orden jurídico internacional y su vocación de paz, reafirmando su liderazgo en la promoción de los derechos fundamentales.